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una economía que corre frenéticamente hacia su
futuro de alta tecnología, Benning Violins (Studio City
Music) es una perseverante isla de tradición de baja
tecnología.
Studio City Music fue el sueño de Paul Toenniges. Nacido
en De Kalb, Illinois, en 1908, Paul inició sus estudios
de luthería espoleado por su cuñado Carl Becker
Sr. Desde 1926 hasta 1940 trabajó codo con codo con algunos
de los luthiers y restauradores más prestigiosos de Estados
Unidos al mismo tiempo que trabajaba en William Lewis &
Son en Chicago, ciudad donde se forjó su reputación
de excelente reparador y magnífico constructor de bajos.
En 1945 se trasladó a Los Ángeles, donde trabajó
en la sucursal de Rudolf Wurlitzer desde 1946 hasta 1950. Finalmente,
en 1950, Paul abrió su propia tienda, que bautizó
como Studio City Music.
Paul regentaba una sencilla empresa familiar en la que trabajaban
su esposa, Ruth, y sus dos hijas, Nancy y Jane. Nancy Toenniges
mostró a temprana edad un claro talento para la restauración,
por lo que fue enviada a estudiar a la Escuela de Luthería
de Mittenwald, Alemania, para favorecer su formación.
Durante su estancia en Mittenwald, Nancy conoció al que
sería su marido, Hans Benning, también alumno
de la escuela. Juntos regresaron a Studio City Music en 1964
para seguir el legado de la tienda.
Hans Benning prosiguió su formación trabajando
durante un tiempo con Carl Becker Sr. en Wisconsin y con otros
luthiers de la región de California, como Raymond Del
Prado y Frank Kovanda.
Finalmente,
en 1978, al jubilarse Paul, Hans y Nancy Benning se hicieron
cargo de Studio City Music. La continuidad de Studio City Music
parece garantizada ahora que el hijo de Hans y Nancy, Eric Benning,
ha comenzado a trabajar con ellos, con la intención de
dirigir la empresa por tercera generación.
Eric Benning empezó a construir su primer violín
cuando tenía 9 años y lo terminó cuando
sólo tenía 11, trabajando únicamente sábados
y festivos. Tras estudiar con su padre hasta los 25 años,
Eric prosiguió su formación con Carl Becker Jr.
en Pickerel, Wisconsin.
Hoy la familia Benning se dedica tanto a la construcción
como a las restauraciones de calidad y a la venta de instrumentos.
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